“Hoy
la idea parece casi “normal”. Pero cuando,
a principios de los ochentas, Jean Marie Boursicot decidió
darle realidad a su sueño, poca gente demostró
entusiasmo. ¡Más bien al revés! Qué
extraño, pues la iniciativa es interesante: la
cantidad de películas producidas por las agencias
de publicidad crece sin cesar sin que a nadie, en ninguna
parte, se le haya ocurrido archivarlas.
Entre estas realizaciones, anidan, sin embargo, auténticas
pequeñas joyas de inventiva, conceptos geniales
que da lastima ver condenados al olvido. Sin olvidar que
más allá del aspecto meramente artístico,
esas producciones son también un extraordinario
testimonio sociológico…”
UNA CINETECA ÚNICA EN EL MUNDO
Única en el mundo y completamente privada, la Cineteca
de JEAN MARIE BOURSICOT cuenta hoy en día con más
de 800.000 cortos publicitarios del mundo entero, que
datan de 1898 hasta nuestros días.
En contacto permanente con las agencias de publicidad,
se enriquece cada año con entre 10.000 y 20.000
piezas suplementarias, las cuales se visionan, se archivan
et a veces se restauran.
Es a este formidable patrimonio publicitario al que le
damos vida desde 1981 a través de las famosas NUIT
DES PUBLIVORES “Noches de los Publívoros®”
, producidas en más de 40 países. Participando
también en la elaboración de emisiones televisivas
difundidas en los 5 continentes.
Niño fascinado por el cine, Jean Marie Boursicot
frecuentó las salas oscuras, sentado en las 5 primeras
filas, donde el boleto valía 3 francos en Marsella
en el barrio de las 5 Avenidas…
¡TODO EMPEZÓ A LA EDAD DE 3AÑOS!
Después de encontrar su primer tesoro, un cartel
de 4x3 alabando los méritos del cuadrado fresco
GERVAIS (un quesito), decide volverse el ALI-BABA de la
publicidad. El operador del “Ciné Madeleine”,
un cinema de barrio, quien encuentra simpático
a este niño, le da los cortes de las dulcerías
(los dulces KREMA, los helados MIKO,…). Nace un
embrión de colección. ¡El niño
recorre los basureros! ¡No cualquiera! Los de los
distribuidores de películas del boulevard de Longchamp
quienes, inconscientes, tiraban los anuncios et las películas
publicitarias.
Acumulando sus “tesoros”, mezcla su pasión
del cartel y de la publicidad con la del cine, sin pensar,
en este entonces, hacer de su pasión una profesión.
Luego de sus años de estudio, aterriza con Publicis
en 1978. Ahí, descubre que nadie conserva las películas
publicitarias. ¡Ni los anunciantes, ni las agencias,
ni los productores! ¡Todos las tiran! Jean Marie
Boursicot decide entonces crear su propia cineteca.
Dueña de 800.000 películas, ¡ésta
se enriquece cada año con entre 10.000 y 20.000
piezas suplementarias!
En 1981, ese loco de cine crea el primer espectáculo
bautizado “Golosinas” con dos objetivos: compartir
su pasión y juntar los fondos necesarios para el
mantenimiento, la restauración de películas
antiguas y el pago de los viajes que le permiten recorrer
el mundo en busca de la perla de colección.
Internacional, exótica, histórica (de 1898
hasta nuestros días), la Noche de los Publívoros
traduce la vitalidad y las tendencias de la publicidad
mundial. En fin, la Noche se hace pub, la pub se hace
espectáculo…
El niño cinéfilo es ahora el guardián
del templo y la memoria de ese mundo de lo efímero,
de la moda y de la creatividad. ¡Su cineteca se
ha vuelto el museo vivo más grande del cine publicitario
mundial!
Fue en 1997 cuando Romain Greco, productor independiente
decidio traer el evento a méxico y nutrir de imágenes
y sonidos de todo el planeta a unos cuantos locos en el
Teatro Metropolitan. A mas de 10 años LA NOCHE
DE LOS PUBLIVOROS sigue alimentando la mente de miles
de publivoros hambrientos a la largo de la república.